Todas las rosas que tu mediste
en cada una un beso había
con cada rosa me decias
lo que con palabras no podías expresar.

Con cada rosa que me dabas
en su olor tu alma llevaba
su aroma alegraba mi vida
y hacia brotar una sonrisa.

Ahora arranco los pétalos
y en cada uno pienso
que es un hermoso momento
de los que solíamos juntos pasar.

Todas se han perdido ya,
pero los recuerdos perdurarán
y pensaré después, al ver una rosa
que todo cambio es bueno
y tú, tu ida no estuvo mal.

No sé porque sigo escribiendo para tí
no sé si es solo una odiosa costumbre
la que me ató a tí
o de verdad no he podido borrar
el sentimiento que me intentaste arrancar.

Espero pues, sean estas las últimas palabras
que me inspiras decir
me decido ya, a olvidar,
a dejar que venga de nuevo la vida...

Fechado el 02 de junio de 2007